Información general
Islandia es una isla del Atlántico Norte. Es el país más occidental de Europa, ubicada justo bajo el Círculo Polar Ártico. Dista unos 800 kilómetros de Escocia, hacia el noroeste, y unos cientos de kilómetros de Groenlandia, hacia el este. Desde España podemos llegar en poco más de 4 horas de avión.
Cuenta con 103.000 km2 (un poco más grande que Andalucía en España) y está situada aproximadamente 500 m sobre el nivel del mar. Alrededor del 11% de su extensión está cubierta por glaciares. Aquí encontraremos el glaciar más grande de Europa, el Vatnajökull. Su pico más alto, Hvannadalshnjúkur, se eleva hasta los 2.119 m.
Situada sobre la Dorsal Medioceánica Atlántica, Islandia es un núcleo de actividad volcánica y geotérmica. Treinta volcanes de la era postglaciar han entrado en erupción en los dos últimos siglos.
Gracias a la templada Corriente del Golfo, que trae aguas cálidas desde latitudes más tropicales, Islandia goza de unas temperaturas sorprendentemente moderadas durante todo el año. La temperatura media en verano es de alrededor de los veinte grados centígrados. Mientras que en invierno, la temperatura media en la capital, Reykjavík, es de alrededor de cero grados centígrados. No es habitual que nieve, aunque a veces también nieva.
300.000 personas habitan Islandia, de las cuales la mitad vive en la capital Reykjavík y las ciudades colindantes del Suroeste. Las tierras altas del interior están deshabitadas (son inhabitables) y los núcleos de población se concentran mayoritariamente en las costas.
Islandia tuvo el primer gobierno republicano del mundo, fundado por los islandeses en el año 930 y conocido como la Era de la Mancomunidad. Era reflejada en las sagas islandesas clásicas y que duró hasta que Islandia perdió su independencia, en el 1262, ante Haakón V de Noruega. En 1914 pasó a ser territorio danés y en 1918 recuperó su autonomía. En 1944 se fundó la actual República de Islandia.
El islandés moderno tiene sus orígenes en la lengua de los vikingos. De aquella época todavía mantienen otra tradición, utilizar como apellido el nombre de pila del padre o de la madre con el sufijo son (para los chicos) y dóttir (para las chicas).
La población de Islandia es el 90 por ciento evangélica luterana. Aunque también encontraremos otras confesiones cristianas y no cristianas.
La economía depende fundamentalmente de la pesca, aunque menos del 10 por ciento de la población activa se dedica a ello. Las exportaciones de productos pesqueros representan el 75 por ciento de las exportaciones de mercancías y la mitad de todos los ingresos de divisas. Aquí la renta per cápita es de las más altas del mundo.
La moneda nacional es la corona islandesa (ISK). Podemos cambiar en el aeropuerto, en bancos y oficinas de cambio. También podemos conseguir efectivo de los cajeros, fáciles de localizar. Las tarjetas de crédito son aceptadas como forma de pago en casi todo el país.
Puede consultar el cambio en http://www.xe.com
El sistema sanitario islandés es bueno. La esperanza de vida para las mujeres es de unos 82 años y 77 para los hombres.
¡A su aire!
Asegúrese de que se aventura solamente por aquellos lugares de los que va a poder salir por sus propios medios.
No corra riesgos innecesarios cerca de cascadas, ríos o fuentes termales. Mantenga siempre una distancia segura y conduzca con prudencia.
No circule en solitario y con vehículos de alquiler por caminos donde puedan encontrarse con ríos sin puentes.
La Carretera Nacional Circular cuenta con 1.340 km y da la vuelta por completo a la isla. Las carreteras secundarias les llevarán hasta los fiordos y las penínsulas.
Si deciden realizar una caminata, explorar un glaciar o las Tierras Altas, informen siempre previamente de sus planes.
Conducir por fuera de las carreteras está totalmente prohibido. La vegetación subártica necesita muchos años para desarrollarse y los vehículos la destruyen fácil y rápidamente.
El tiempo en Islandia es muy variable. Lleve siempre en su mochila una prenda de abrigo, una impermeable y otra más ligera.
A pesar de su situación centroatlántica, Islandia mantiene la Hora del Meridiano de Greenwich todo el año.
Durante junio y julio es de día prácticamente las 24 horas. En primavera y en otoño las horas de luz son más o menos las mismas que en España. La aurora boreal es apreciable entre septiembre y marzo. Durante el invierno es de día solamente unas 5 horas.
La corriente eléctrica es de 220 voltios, 50 hzos. Los aparatos eléctricos españoles son compatibles.
Los móviles españoles tienen el mismo sistema “GSM” que Islandia, y habitualmente las compañías telefónicas españolas tienen contratos de itinerancia en Islandia.
El Aeropuerto Internacional de Keflavík se encuentra a unos 50 km de la capital.
Reykjavik
Reikiavik, capital de llamativos contrastes, rodeada de terrenos volcánicos y donde las influencias internacionales se mezclan con las tradiciones nacionales islandesas.
Cuenta con una amplia y variada gama de restaurantes de calidad, para goce de sus 190.000 habitantes. Especial mención merecen el marisco, la ternera y la caza.
Su intensa vida nocturna, interesante oferta musical, museos, galerías y teatros nos permiten tanto descargar las pilas como disfrutar de un arte sofisticado, vanguardista y tradicional.
Oeste y noroeste de Islandia
Caracterizado por una gran diversidad paisajística, aquí encontraremos el géiser más caudaloso de Europa, el Deildartunguhver.
En la península de Snæfellsnes encontraremos el mítico glaciar Snæfellsjökull y el parque nacional que lo rodea.
Breiðafjörður, con sus incontables islas, es el paraíso de los ornitólogos.
Los Fiordos del Oeste concentran los tres mayores acantilados de aves de Europa. De los tres, el más grande es Látrabjarg, con 444 metros, donde encontraremos la colonia de araos aliblanco más grande del mundo. Además de frailecillos, alcatraces y alcas comunes.
Obligatoria es la parada ante las aguas de Dynjandi o Fjallfosscuyas, salto de agua que que parece lamer el flanco de la montaña.
Ísafjörður, ubicado al fondo del fiordo que lleva su mismo nombre, es el punto de partida de muy interesantes excursiones por tierra y mar.
La pequeña isla de Vigur, donde el tiempo parece haberse detenido, bien merece una visita también.
Hornstrandir es una reserva natural, un paraíso para los amantes de las caminatas y la naturaleza. Zorros árticos, vastas praderas cubiertas por flores, imponentes acantilados, numerosas aves marinas y fiordos profundos nos esperan. Debido a su aislamiento, fue la zona donde más se extendió la brujería y donde fue perseguida con más dureza durante el S. XVII.
Norte de Islandia
Valles y vertiginosos acantilados. Ésta es la tierra soñada de los senderistas, donde el ocaso, en época de solsticio de verano, no tiene parangón, cuando el sol apenas besa el mar antes de elevarse de nuevo.
En el noreste encontramos las despobladas comarcas de Melrakkaslétta y Langanes, donde, cada vez más, acudimos en busca de la paz y la tranquilidad, además de su peculiar naturaleza.
Ásbyrgi, uno de los tesoros naturales de Islandia. Se trata de un impresionante cañón que las aguas del río Jökulsá á Fjöllum han ido esculpiendo.
No muy lejos encontraremos la comarca del lago Mývatn, famosa por su fauna aviar y belleza paisajística.
Akureyri, la capital del norte, ciudad universitaria y cultural ubicada al fondo del Eyjafjörður.
En las costas son fáciles de avistar las focas y, delante de la bocana de Eyjafjörður y por el golfo de Skjálfandi, puede estar casi seguro de avistar ballenas desde mediados de abril hasta septiembre. En Húsavík hay un museo dedicado a los cetáceos.
En los alrededores de Skagafjörður la recogida de caballos tiene lugar entre finales de septiembre hasta principios de octubre.
Este y sureste de Islandia
En ningún otro lugar como aquí los colores son tan vivos, ni tan intensos.
En el sureste de Islandia encontraremos el Vatnajökull, el mayor glaciar de Europa, y a cuyos pies se inauguró en 1967 el primer parque nacional del país, el Parque Nacional de Skaftafell.
En primavera llegan procedentes de toda Europa un gran número de aves, de muy diversas especies.
Los fiordos del este forman un paisaje único. Muchos de ellos constituyen auténticos puertos naturales, que dieron lugar, a finales del s. XIX, al nacimiento de varios núcleos de población. Municipios que tienen un encanto especial.
Los fiordos más alejados de las carreteras principales han permanecido despoblados.
Delante de la costa se yerguen islotes a los que se puede acceder en barco.
Sur y suroeste de Islandia
Aquí encontramos la conocida Laguna Azul, de aguas curativas.
Uno de los principales atractivos del suroeste de Islandia es Þingvellir, el lugar histórico más famoso del país. Aquí los islandeses fundaron su parlamento en el año 930 y celebraron sus asambleas anuales hasta 1798. Fue convertido en parque nacional en la primera mitad del s. XX y declarado Patrimonio de la Humanidad en 2004.
Otro lugar histórico de la zona es Skálholt, sede episcopal y centro eclesiástico desde el s. XI hasta finales del XVIII.
Nos encontraremos las cascadas Skógafoss y Seljalandsfoss. Aunque la más impresionante de todas es la de Gullfoss, la Cascada Dorada.
La zona más famosa es la de Geysir, de cuyo nombre deriva la palabra «géiser». Un poco más al este se encuentran dos de los volcanes, vecinos a zonas habitadas, más activos: el Hela y el Katla, bajo el glaciar de Mýrdalsjökull.
Frente a la costa se elevan las Islas Vestman con su impresionante naturaleza, sus colonias de aves marinas e interesante historia. Han pasado tan solo poco más de 30 años desde que los isleños tuvieron que ser evacuados de su Heimaey, la única isla habitada, al producirse una erupción. Muchos volvieron en cuanto la erupción finalizó. Actualmente se llevan a cabo excavaciones de numerosas casas que fueron enterradas bajo cenizas y lava, con la intención de hacerlas accesibles a los visitantes.
Tierras Altas
No hay mucha vegetación, ni mucha vida. Algunas zonas están totalmente peladas. Pero es la Tierra misma la que surge llena de vida, creando de la piedra, de la arena, del hielo, del vapor y del agua, obras de arte que quitan el aliento.
El amarillo, el rojo y el verde son los colores de las montañas de riolita de Landmannalaugar, entre las negrísimas lavas de obsidiana y los vapores que emanan de las fuentes geotérmicas.
En Kverkfjöll la geotermia ha excavado espectaculares cuevas debajo del glaciar y en las montañas de Dyngjufjöll se encuentra el lago Öskjuvatn, en una gran caldera de 11 km2, y el cráter Víti, lleno de agua templada. Ambos lagos se crearon tras una gigantesca erupción en Dyngjufjöll en el 1875. A lo largo de la pista automovilística de Kjölur se encuentra el lago Hvítárvatn, de un gélido azul a los pies del blanco glaciar.
En Sprengisandur, en agosto, el verano ártico (epilobium latifolium) tiñe con flores violetas las negras arenas ribereñas, con la resplandeciente blancura del glaciar al fondo.
En Þórsmörk hay encantadores valles verdes, con su vegetación de monte bajo, rodeados de negras montañas que dominan el entorno.
Las agencias de alquiler de coches prohíben el acceso a esta zona a los clientes, salvo a los que viajen con vehículos 4x4.


